La ANFP pretende potenciar la liga femenina con nuevo torneo y la instauración de Primera y Segunda División - RedGol

La ANFP pretende potenciar la liga femenina con nuevo torneo y la instauración de Primera y Segunda División

Colo Colo tiene el mérito de haber ganado la Copa Libertadores Femenina en 2012 disputando una competencia local sin pies ni cabeza. La selección chilena ratifica que las jugadoras nacionales piden a gritos, y merecen, mayor compromiso del medio para terminar así con años de desigualdad y carencia de derechos mínimos como deportistas que aspiran a que su disciplina por fin se profesionalice en el país.

La selección chilena femenina fue recibida este lunes por el Presidente Sebastián Piñera en La Moneda luego que las Chicas de Rojo, encabezadas por Christiane Endler, finalizaran subcampeonas de la Copa América clasificando por primera vez en la historia a un Mundial.

Así las cosas Chile estará en Francia 2019 y en los Panamericanos de Lima 2019. Además, se ganó el repechaje a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 frente a un cuadro de la CAF.

Pero el logro de la Roja FEM, opacado sólo por la campeona y potencia Brasil, tiene más de un mérito. Y es que en Chile el fútbol femenino, por más que quiera serlo, no es profesional.

Un gran porcentaje de las seleccionadas, las que militan en el torneo nacional, no puede dedicarse a la actividad como profesión ante la ausencia de contratos y sueldos. Ellas se visten de corto literalmente por amor al arte y deben acomodar el horario con estudios, trabajos en paralelo y la familia, una realidad diametralmente distinta al balompié de hombres.

El primer antecedente de un crecimiento a pulso lo sentó la Federación de Fútbol de Chile en 2006 al postular como sede del Mundial Femenino Sub 17 de 2008. El Gobierno de Michelle Bachelet comprometió su apoyo y la FIFA finalmente otorgó al país la organización del Mundial Sub 20 de 2008.

La ANFP encabezada por Harold Mayne-Nicholls organizó el torneo planetario que contó con la reconstrucción de los remozados estadios Francisco Sánchez de Coquimbo, Bicentenario de La Florida, Nelson Oyarzún de Chillán y Germán Becker de Temuco. El principio de una nueva cara no sólo para el fútbol femenino, sino también para el balompié masculino.

De la selección que disputó la Copa del Mundo Sub 20 de 2018 se mantienen en la Roja Christiane Endler, Geraldine Leyton, Karen Araya, Nathalie Quezada y Maryorie Hernández.

Tras la polémica salida de Mayne-Nicholls de la ANFP y la asunción de Sergio Jadue, el poco avance del fútbol femenino nacional se perdió así como desaparecieron muchas otras cosas que nunca más se recuperaron en Quilín. El gran momento de la generación dorada encandiló a todos y Jadue aprovechó para hacer lo que quiso, contando la desaparición de la selección chilena FEM.

De hecho, desde septiembre de 2014, La Roja tuvo un período de casi tres años en los que no disputó partido alguno. Recién volvió a la cancha el 28 de mayo en el amistoso 12-0 contra Perú en el Nacional, el inicio del camino a la Copa América que la administración de Arturo Salah tímidamente, y otra vez el Gobierno de Michelle Bachelet, adjudicaron a Chile como sede.

Con resultados tangibles en el bolsillo, la ANFP piensa por fin ponerle más seriedad a la organización de la liga femenina y avanzar en pos de profesionalización y equidad de derechos con el fútbol masculino. La idea es instaurar un torneo más competitivo que el actual, en el que se enfrentan 25 equipos todos contra todos.

De cumplir la ANFP, a final de año la tabla de posiciones separará a los equipos en Primera y Segunda División. Desde Quilín entregarán recursos a los clubes para costear viajes y estadías, mientras todo apunta a que los clubes deberían iniciar un proceso de regularización laboral respecto a sus planteles.

“Esto aumentará la competitividad ya que habrá descenso. Todo esto va en pos de la profesionalización de la actividad. Tenemos una inversión muchísima mayor de parte nuestra. En el fútbol femenino el 2015, antes que llegáramos nosotros, se invertían 180 millones de pesos. El 2016 fueron 374 millones, el 2017 se mantuvo esa realidad. Para este año el presupuesto es de 865 millones de pesos para la liga”, sostuvo Sebastián Moreno, secretario general de la ANFP y presidente del Comité Organizador de la Copa América 2018.

Agregó que “hoy tenemos 25 equipos con rama femenina. Se enfrentan todos contra todos, sin mucha competencia. Pero eso cambiará. El 2019 ya tendremos dos divisiones, una Primera y una Segunda”.

Asimismo, se estudia sentar bases definitivas con un reglamento único que rija el campeonato femenino y que no dependa de la administración de turno, para darle cimientos más firmes y mayor estabilidad a la competencia.

Cabe consignar que para la recién terminada Copa América, la ANFP acordó por primera vez el pago de premios a la selección chilena femenina, más que merecido para un grupo de jugadoras que, recibiendo poco y nada, lo han dado todo.

Foto: Agencia UNO