Bochorno mundial: la cronología del desastre que llevó a la suspensión de la final River Plate vs Boca Juniors - RedGol

Bochorno mundial: la cronología del desastre que llevó a la suspensión de la final River Plate vs Boca Juniors

De un partido programado para las 17:00, a los hechos delictuales, la incapacidad de jugar el encuentro, los heridos y los hinchas esperando, para finalmente suspenderlo, cambiarlo de día y terminar con fanáticos asaltados y estampidas en el Monumental. Así fue la "guerra civil" que se vivió en Buenos Aires previo a la final de vuelta de Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors.

Todo hacía parecer que sería una fiesta. La final de vuelta de la Copa Libertadores 2018, donde se enfrentarían River Plate y Boca Juniors en el Estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti, agotó sus entradas en pocas horas, tuvo una emocionante previa y el empate 2-2 en la ida hacía ilusionar a todos los fanáticos Xeneizes y Millonarios con un atractivo partido. Que no se jugó.

Hasta minutos antes de las 15:00, todo marchaba bien. El plantel de River ya había arribado al recinto deportivo y el plantel de Boca iba en camino, pero fue en el ingreso al Monumental cuando todo se arruinó. Hinchas riverplatenses comenzaron a lanzar piedras y objetos contundentes contra el bus xeneize, quebraron todos los vidrios y no permitían que la micro entrara al estadio.

En la transmisión televisiva, los jugadores de Boca confirmaron que además de la quebrazón de ventanas, había entrado mucho gas pimienta y había futbolistas que no podían mantenerse de pie, estaban con vómitos, cortes e intoxicación producto de las lacrimógenas utilizadas por los policías para dispersar.

Aunque a eso de las 15:30 fueron liberadas las formaciones de ambos clubes, la suspensión se hacía inminente, con las informaciones de Carlos Tévez, Agustín Almendra, Fernando Gago, Pablo Pérez y Gonzalo Lamardo descompuestos, y con la primera revisión de los médicos de Conmebol al plantel de Boca. Los directivos, por su parte, mostraron su descontento al órgano administrativo y comenzaron a pedir la reprogramación.

A las 15:42, Christian Gribaudo, secretario de Boca Juniors, se reunió por primera vez con los directivos de Conmebol y de River Plate para pedir la suspensión del partido, por los jugadores que estaban heridos y cortados. Daniel Angelici confirmó que el capitán Xeneize, Pablo Pérez, tenía astillas de vidrio enterradas dentro de los ojos y que no estaba en condiciones de jugar.

A las 15:55, Angelici, Rodolfo D'Onofrio -presidente de River- y Alejandro Domínguez se reunieron por primera vez, para decidir finalmente que el partido sería pospuesto para las 18:00, mientras Pablo Pérez y Gonzalo Lamardo pedían ser trasladados a una clínica oftalmológica para ser revisados. Sin embargo, a las 16:08 volvieron a ingresar los médicos de Conmebol al camarín Xeneize para constatar heridos.

A las 16:18, Fox Sports aseguraba que el encuentro se disputaría sí o sí, pero cinco minutos más tarde ponían en duda la realización. Fue a las 16:35 cuando se confirmó la reprogramación para las 18:00. A las 16:45, la directiva de Boca seguía insistiendo con no jugar el duelo, mientras que dirigentes televisivos presionaban para disputarlo fuera como fuera.

16:50, se retiraron Pérez y Lamardo en una ambulancia rumbo al hospital, que fue apedreada igual como el bus de Boca, para que 15 minutos más tarde, el médico de Conmebol se reuniera con los directivos para publicar el comunicado que aseguraba que las lesiones eran superficiales y no había causales médicas para suspender el partido.

A las 17:35, el Sanatorio Otamendi confirmó que Pablo Pérez tenía micro úlceras en el ojo y que la recuperación podría prolongarse entre 4 y 5 días, y a su vez la Conmebol volvía a posponer el encuentro para comenzarlo a las 19:15. El médico de Boca difundió imágenes de Pérez y Lamardo con parches en la cara.

Alrededor de cinco reuniones hubo durante toda la tarde, con Gianni Infantino incluido, y a las 18:20 regresó al Monumental la ambulancia de Pablo Pérez que pedía jugar sí o sí. 18:25, Carlos Tévez y Fernando Gago salen a atender a la prensa y aseguraron que la Conmebol los estaba obligando a jugar el partido, aunque ellos no querían. Le enviaron saludos a sus familias y afirmaron que no tienen las condiciones suficientes para saltar a la cancha. A esa misma hora, debían salir los jugadores de ambos a calentar.

Las informaciones aseguraban que Marcelo Gallardo, DT de River Plate, se cuadraría con Guillermo Barros Schelotto en caso de que no quisieran jugar. A las 18:40, el preparador físico salió a la cancha con los arqueros para calentar, y a las 19:05 los árbitros en ropa de civil confirmaron que se pospondría todo nuevamente para las 19:45.

A las 19:15, un nuevo once salió con Pablo Pérez de titular, para cinco minutos más tarde suspenderlo de una vez por todas, quedando programado para las 17:00 de este domingo 25 de noviembre, en una conferencia de prensa de Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol.

A las 19:40, cuando ya se retiraban los hinchas de River Plate, embestidas fuera del Estadio Monumental obligaron a muchos fanáticos a devolverse, ya que barras bravas intentaron asaltar a miles y quitarles los tickets para ingresar con ellos al día siguiente.

Mientras Angelici y D'Onofrio ponían los paños fríos, Marcelo Gallardo se reunió con el plantel de Boca Juniors para darles su apoyo. A su vez, medios argentinos confirmaban que el Monumental estaba siendo clausurado. A las 20:45, los Xeneizes se iban del recinto deportivo y Darío Benedetto paró con la prensa para pedir que le dieran la copa a River Plate, que tienen todo el peso del mundo en la Conmebol. Palabras repetidas por Carlos Tévez minutos más tarde. Mientras, el plantel millonario decidía quedarse toda la noche en Núñez.

A las 21:10, se ratificó que el partido podría recibir público, a pesar de la clausura preventiva, y que la final se jugaría en el Monumental este domingo a las 17:00. Vergonzoso.