Una bandera con manchas de sangre - RedGol

Una bandera con manchas de sangre

La clasificación de Siria al repechaje proveniente del Grupo 1 en la zona asiática para el Mundial de Rusia 2018 puede que sorprenda a muchos.

por Daniel Campos. Corresponsal en Melbourne, Australia

Ayer cuando el empate se marcó en Tehran contra los iraníes en los descuentos por Omar Al Somah, la euforia desatada por los visitantes sobrepasa lo netamente futbolístico.

Es más que claro que la continua guerra civil en Siria ha causado y sigue causando catastróficas consecuencias en lo humano. En lo deportivo, Siria está prohibido jugar de anfitrión por decisión de FIFA desde el año 2010.

La realidad es que el gobierno de Bashar Al-Assad ha destruido no sólo el fútbol sirio sino toda una generación de jugadores. La campañaa de represión ha estallado en facciones políticas donde se ha generado polos opuestos.

Por un lado hay jugadores con experiencia a nivel internacional que han tomado decisiones de boicotear el actual entrenador y su selección debido al apoyo o la nula resistencia al maltrato dictatorial de Al-Assad.

Por otro lado hay jugadores que a pesar de las consecuencias inhumanas, el masivo exilio de más de medio millón de ciudadanos como refugiados a países vecinos o al viejo continente, terminan ignorando el problema y se han preocupado de sus propias situaciones.

Tal es el caso de su jugador más reconocido, Firas Al-Khatib ha boicoteado para protestar en contra de Bashar Al-Assad quien además fue encargado de bombardear su pueblo natal dejando a sus sobrevivientes con serios riegos de muerte y hambre.

Y mientras la selección ha logrado acceder al repechaje frente a Australia, ida y vuelta con el cotejo de local jugado en campo neutral, el ganador será rival del cuarto lugar por CONCACAF. Al-Khatib había señalado públicamente al comienza de ésta recién concluida tercera y última ronda clasificatoria que hubiera cambiado de decisión, revirtiendo para volver a vestir la camiseta de su país. Sus motivos son simples y a la vez, muy complejas.

"Tengo miedo, porque en Siria hoy en día, alguien te puede matar. Yo soy muy querido y reconocido y simplemente por lo que pienso, lo que digo me pueden matar y no por lo que hago."

Jugando su fútbol profesionalmente y viviendo en la vecina Kuwait, los yates por la costa del Golfo Pérsico es un fuerte contraste a la devastadora Siria. A través de sus cuentas de redes sociales, a diario, recibe mensajes y entre ellos amenazas de muerte. Uno de los destacados vienen por medio de su ex-compañero y amigo de infancia, Nihad Saadeddine a quien ha remarcado si vuelve a Siria, "la basura de la historia a quien todos apoyan al criminal Al-Assad serán relegados."

Si Al-Khatib vuelve y es asignado capitán como antes, como un jugador clave sería representar a la vez, un gobierno que asesina, tortura, usa gas químico, viola, bombardea y deja a su gente muertos de hambre. Y los más triste es que ha utilizado al fútbol como instrumento para promover su liderato.

Y esta realidad no es ajena a la historia reciente de la gran mayoría de países latinoamericanos, donde la tiranía ha comandado, el fútbol no queda ajeno. No debiese ser afectado sin embargo también involucra la hipócrita postura de FIFA.

FIFA constata en su constitución que ningún gobierno podrá intervenir en su política con la administración de su respectivo ente administrativo de fútbol. Las alegaciones en cuanto a la violación de sus propias reglas se data en 2015. FIFA citó en más de veinte ocasiones, a la cual también se sume el reciente caso TAS sobre Nelson Cabrera y Bolivia donde países miembros han sufrido el descuento de puntos competitivos y/o castigos severos con suspensiones. Para Chile, esto hace recordar el "Maracanazo" de 1989. En fin, este particular y actual caso de Siria contuvo veinte páginas titulado "Crímenes de guerra contra futbolistas sirios" (War Crimes against Syrian Football Players). La máxima autoridad del balompié respondió que éstas "circunstancias trágicas accede más allende a asuntos deportivos".

La cadena televisiva ESPN realizó un reportaje con investigaciones y entrevistas a actuales, pasados jugadores sirios junto con dirigentes, amigos y víctimas. Hubo testimonios respaldados por todos aquellos y confirmados por monitores de derechos humanos. Las entrevistas además se realizaron desde Malasia, Alemania, Turquía, Suecia, Kuwait y Corea del Sur. Para aquel reportaje, FIFA declinó ser entrevistado aunque publicó una declaración soslayando que la organización es limitada en juridicción y su "capacidad de verificar todas sus alegaciones en una situación sumamente compleja."

Un ex-seleccionado, Ayman Kasheet dice, "FIFA hace una verdadera contradicción a sus decisiones y reglas" después de entregar dicho documento en persona a las oficinas en Zurich. "Ellos tienen el poder auto-declarado de congelar a cualquier federación miembro debido a intervención política pero a la vez hay una devastadora guerra civil en el país ocurriendo y se utilizan estadios de fútbol para albergar equipaje bélico y militar, para torturar y matar niños."

"Hay futbolistas menores de edad muriendo o siendo encarcelados. Todo esto ocurre en mi país y hay mucha prueba de ello. ¿De dónde viene esta decisión? Es una hipocresía."

Un abogado en Londres especializado en derecho deportivo, Mark Afeeva ha estudiado los estatutos de la independencia de FIFA y concuerda que Siria representa "un claro caso contemporáneo de una interferencia sistemática de estado en el fútbol doméstico e internacional y FIFA no ha actuado."

El vice-presidente de la federación siria Fadi Dabbas niega las acusaciones bajo el criterio, "el régimen proteje al pueblo sirio." "Estas acusaciones vienen de parte de los exiliados quienes oponen a Al-Assad y sólo representan a si mismos."

La presencia de Siria en un histórico primer mundial crearía un conflicto moral no sólo para FIFA sino para sus jugadores e hinchas. Cientos de jugadores profesionales han huido a lugares ya mencionados y como el ex-seleccionado y capitán Al-Khatib se han opuesto a vestir la camiseta "representando el régimen". Se reporteó el caso del ex-defensa Firas Al-Ali hizo un dramático escape desde la concentración de equipo, huyendo de su país durante una fecha FIFA en la tercera ronda clasificatoria. Huyó de su país tras enterarse que su sobrino de trece años fue asesinado en un ataque.

Al-Khatib además concluye, "hay doce millones de sirios y otros doce que me quieren matar o mantenerme vivo. No puede ser, el fútbol quizá es lo único que les da alegría. Vestir la camiseta nacional hoy en día es vestir una bandera con manchas de sangre, de muerte."

Sin duda seguir este último tramo de las clasificatorias y el progreso de Siria en Asia contra Australia sobrepasa el fútbol y estremece lo más humano de conflictos.