Columna alba: "Un buen momento para mejorar" - RedGol

Columna alba: "Un buen momento para mejorar"

Nuestro contertulio Darío Sanhueza celebró el regreso al triunfo de los albos ante San Luis y espera que sea el despegue definitivo. Y además destacó a Jaime Valdés "que jugó muy disminuido pero muestra un compromiso irreprochable".

Por Darío Sanhueza

La reflexión que queda luego de esta fecha es que fue absolutamente favorable a Colo-Colo . Los cuatro equipos que estaban arriba jugaban entre sí y todos empataron, aunque por cierto esos puntos resultan más valiosos para los equipos que jugaron de visita, Unión y Everton.

Pero ciertamente ninguno de esos resultados podría haber tenido alguna repercusión positiva si Colo Colo no hubiese hecho la tarea ante San Luis de Quillota , un equipo cuyas dificultades para enfrentarlo son bien sabidas por este Cacique, es cosa de recordar la dura derrota 1-0 en Quillota en el último partido, y ese desquiciado empate 3-3 del año pasado tras ir perdiendo 3-0 en el Monumental.

El triunfo se necesitaba más que una búsqueda de un mejor funcionamiento , más aun con la ausencia de Jorge Valdivia –cinco amarillas en seis partidos es demasiado, el Mago sabe que le van a pegar y depende de él manejar esa circunstancia del juego –. Linda oportunidad de titularidad para Carlos Villanueva –una de las pocas buenas noticias del semestre–, para Vilches –aprovechando la lamentable lesión de Nico Orellana y que Rivero sigue en otra– y sobre todo para Óscar Opazo, que hasta este partido no había ratificado los pergaminos que lo llevaron a llegar a vestir la camiseta más linda de todas.

Los primeros minutos mostraron a un San Luis con mayor posesión de pelota, pero sin profundidad. Colo Colo tuvo algunos espasmos pero sin demasiada capacidad de dañar y sin exigir a Nacho González, hasta que a partir de los 25’, tuvo una sucesión de tres o cuatro aproximaciones más serias que inclinaron la balanza, y que fueron capitalizadas por el golazo del Torta Opazo, primoroso zurdazo al ángulo y que sin duda le servirá para su confianza. Ya estaba haciendo un partido correcto pero evidentemente el gol le da otro cariz.

Más allá de un par de desaplicaciones hacia el final del primer lapso, el equipo se veía con cierta tranquilidad, más allá de que fuese San Luis el que prácticamente monopolizara la pelota. Pero ese factor a la larga es bastante relativo. Colo Colo ha ganado tres partidos este campeonato, y en dos de ellos (contra la U y contra San Luis) claramente tuvo una menor posesión que el rival, sólo contra O’Higgins tuvo una posesión mínimamente mayor. Y por contrapartida, el partido donde más posesión tuvo fue el único que terminó perdiendo, contra la U. de Concepción.

Es decir, a estas alturas incluso en lo numérico no es antojadizo decir que Colo Colo le acomoda un poco más este formato de dañar desde un poco más de atrás, cosa que tampoco es una infracción a algún mandamiento de David Arellano, por si fuese necesario aclararlo. Evidentemente en la mayoría de los partidos, especialmente en el Monumental, los rivales se van a parar más atrás y Colo Colo sigue muy en deuda en la faceta de resolver esos puzzles, pero por suerte este no fue el caso.

En el segundo tiempo tuvimos cierto temor de que San Luis ajustara sus piezas, especialmente con la entrada de Chaves para acompañar a Caballero. Sin embargo , el partido se acabó con una sorprendente ingenuidad de los canarios, que defendieron realmente muy mal en esa contra formidable armada entre Paredes y el Pájaro, que corrió con los músculos en la mano en encomiable esfuerzo para dejar solo a Villanueva , que definió con el arco a su merced, a lo Leo Herrera el ’91.

Palabras aparte para los protagonistas de este gol, que finalmente quiebra el partido como expresión de lucha. Enorme lo de Valdés, que jugó muy disminuido pero que muestra un compromiso irreprochable . No es necesario brillar para destilar calidad y en eso el Pájaro es experto. Y lo de Carlitos Villanueva: es cierto que aún le falta, pero es un muchacho con toque criterioso, que no se esconde de la pelota y que ha mostrado mayor inteligencia para moverse en la cancha que otras apariciones fulgurantes . De a poco, tampoco hay que volverse locos, pero bien llevado, puede ser cada vez más aporte.

Si ya se había muerto el partido con el 2-0, se recontramurió con el tercero, con esa brillante contra entre Paredes, Vilches y el Torta que definió entre las piernas de “Sherminator”, ratificando que, pese a su intensidad y a su gran capacidad para correr, el equipo quillotano fue extremadamente ingenuo ante un rival más avezado como este Cacique que, sin desplegar un juego como el que quizás no pocos querrían, se llevó una merecida victoria con una contundencia inobjetable.

Este es un buen momento para ir mejorando las sensaciones, nunca es fácil ir a San Carlos y, pese a que Guede parece tenerle la mano tomada a un Salas confuso y cada vez más cuestionado, nunca es jauja ir a ganarle a la UC a los contrafuertes precordilleranos. Los antecedentes llevan a ilusionarse, pensando que difícilmente la Católica se le va a meter atrás a Colo Colo en San Carlos –pese a que ese es el formato que más le incomoda a este Cacique– y que hace bastantes partidos que no nos ganan, pero lamentablemente esta versión del Popular no otorga la fiabilidad que uno desearía.

Porque este año ha sido muy agotador mentalmente para el hincha colocolino. Desde la dolorosa eliminación con Botafogo, la increíble farra del campeonato anterior y la tan humillante como merecida eliminación de la Copa Chile ante Iberia –sin entrar a todo lo extra cancha con la salida de Justo Villar, las lesiones, etc.–, los momentos de felicidad han sido más escasos de lo que quisiéramos –los triunfos en los clásicos, la mejoría en el rendimiento de Valdés, el retorno de Zaldivia, los goles de Paredes y no demasiado más–. Por eso, sólo podemos desear a estas alturas que, de aquí en lo sucesivo, la cosa vaya en alza.

Fotos: Agencia Uno