El ascenso de Gabriel Jesús: hace once años comenzó a brillar en una favela de Sao Paulo, en donde jugaba cuatro veces por semana - RedGol

El ascenso de Gabriel Jesús: hace once años comenzó a brillar en una favela de Sao Paulo, en donde jugaba cuatro veces por semana

El delantero se ha llevado las miradas del mundo luego de sus grandes actuaciones en el Manchester City. Su madre crió sola a él y sus dos hermanos en una favela de Sao Paulo, en donde Gabriel Jesús jugaba cuatro partidos por semana en la liga de aficionados.

Gabriel Jesús ha cautivado al mundo con su talento desde su llegada al Manchester City. Antes de que arribara al cuadro ciudadano, la rompió con Brasil en los Juegos Olímpicos de Río 2016, en donde los locales consiguieron el oro por primera vez en su historia. A la hinchada de Palmeiras la conquistó en solo dos años, que eufórica le gritaba "gloria, gloria, aleluya... Es Gabriel Jesús". Sin embargo antes de llegar a le élite del fútbol mundial, la vida del brasilero era muy distinta

Su madre, Dona Vera, crió sola a él y sus dos hermanos en un favela ubicada en el norte de Sao Paulo, llamada Jardim Peri. El atacante apodó a su madre como "peor zaguero" por que nunca le quitaba la vista; el delantero admira a Dona Vera por todo lo que ha trabajado por él.

"Gabriel tiene una estrella muy grande, salió de un barrio muy pobre y por eso no tiene miedo. Va a adaptarse a la comida, al frío de Machester y a todo. En tres años será Balón de Oro porque Messi ya estará medio viejito" dijo su madre a La Nació n, quien aún maneja el escarabajo blanco con el que llevaba a once niños a entrenar a las canchas del barrio, cuando la nueva figura del Manchester City tenía 11 años.

A los ocho, G.J. apareció sorpresivamente en el Club Pequeninos; levaba unas zapatillas rotas y la cara sucia, según cuenta José Francisco Mamede, técnico del club en ese entonces. "En el primer entrenamiento vimos que era diferente, superaba a los demás. No solo tenía más condiciones, sino que nunca faltó, era el primero en realizar los ejercicios. Siempre tuvo la determinación de ser profesional. Decía que todos los defensas eran sencillos para él" recuerda.

Seis años más tarde el joven talento comenzó a jugar la dura liga de aficionados en Sao Paulo, donde ya se exigía al máximo. "A veces jugaba hasta tres o cuatro partidos por semana. Demasiado. Había momentos en los que me daban incluso calambres" dijo Gabriel Jesús. En estos partidos fue descubierto por Palmeiras, que rápidamente le hicieron un contrato. Con los verdes el ariete debutó en 2015 y hoy es ídolo de dicho club.

El año pasado comenzó su romance con Brasil, ya que logró el oro olímpico en Río 2016, mientras que con la Verdeamaerla adulta lleva cuatro conquistas apenas seis partidos. A fines del año pasado El Manchester City lo compró en 32,2 millones de euros, cifra que el delantero está comenzando a pagar con buenas actuaciones y goles.

Fotos: Getty Images