¿Corfuch SA? Exigimos respuestas - RedGol

¿Corfuch SA? Exigimos respuestas

Por Álvaro Valenzuela Pineda, Colaborador Asociación Hinchas Azules.

La bomba se empezó a esparcir cual racimo entre las redes sociales. En un jueves normal de octubre y con la herida fresca de la eliminación en las clasificatorias de la Copa del Mundo de Rusia 2018 de la selección chilena, los hinchas azules debimos atender al mazazo que empezó como un rumor y terminó marcando la pauta deportiva del país: la idea de Lino Díaz de convertir a la CORFUCH (Corporación de fútbol de la Universidad de Chile) en una sociedad anónima.

En breve tiempo el impacto se transformó en evidente indignación. Y es que bajo ningún punto de vista es admisible o moralmente correcto que la misma persona jurídica esté dispuesta a asumir la figura legal de Sociedad Anónima Deportiva. No, señor. No, porque está destinada a recuperar los derechos federativos del Club de Fútbol de la Universidad de Chile, los mismos que se vio forzada a concesionar a Azul Azul, producto de una ley extraña y por acción personajes con suficiente poder para hacerla aprobar. Es inmoral, porque sus socios jamás querrían algo así.

Ahora bien, la realidad indica que después de 10 años, nos enteramos de que la CORFUCH no sólo abandona la única función de relevancia que se le encargó, sino que en una medida cobarde y mal intencionada, deja de lado a sus socios, no los defiende más, no los representa y genera dudas sobre el real interés detrás de esta medida.

¿Qué gana Lino Díaz con esto? ¿Quién está detrás de su nuevo impulso pro sociedades anónimas deportivas? ¿Siempre fue parte de un plan superior? ¿Qué nos impide conjeturar sobre su pasividad durante estos 10 años? ¿Por qué ahora sale este tema? Por todas esas son preguntas que hasta ahora no dejan una respuesta clara, es quizás el momento de sentarse a definir una CORFUCH que nos integre de mejor manera, que tenga un peso real y que logre converger en una verdadera oposición a Azul Azul.

La realidad es que llevamos una década en lo mismo. Ahora no podemos seguir siendo ingenuos, Azul Azul debe ser la sociedad anónima con menos oposición interna que funciona en Chile, un ejemplo de ello fue la última elección de presidente en donde Carlos Heller es elegido por unanimidad. A nadie le extraño que ni siquiera las horribles pérdidas o el desastroso desempeño deportivo no hayan hecho algún tipo de quiebre o reproche a su gestión en la concesionaria. De verdad, ¿no hay otra persona que quiera ser presidente de Azul Azul? Es increíble.

La CORFUCH no fue más que ellos en este largo periodo de invierno. Ni siquiera se preocupó de ocupar las nuevas plataformas de opinión que se fueron masificando en este tiempo, los hinchas agrupados y dispersos en diversas organizaciones fueron quedando huérfanos en esta pelea de David contra Goliat, el que debía ser el líder de la resistencia, se fue restando de a poco. Para rematar, hoy no sólo decide callar, sino que además se cambia de bando y está dispuesto a vender al mejor postor el derecho que la historia y sus socios les dieron.

Me sigue incomodando el tema. Me siguen apareciendo pregunta tras pregunta, el momento es muy inusual, pero entendiendo que el equipo hasta hace unas fechas no andaba bien y la selección venía en baja era un muy buen momento para ocupar esa noticia y así hacer subir las acciones de Azul Azul. Al cierre de esta columna, el valor de cada título de la empresa que administra los destinos de los de la U roja en el pecho marcaban un valor de $880 unitario, muy lejos de los $1.050 que alcanzaban al momento del título en el primer semestre y de los $950 que obtuvo a finales de agosto y principios de septiembre (cifra que comienza a bajar con el rendimiento en la cancha del equipo mágico).

Mi formación como Ingeniero Comercial, me ha llevado a siempre desconfiar de las medidas de anunciadas en los medios. Vivimos en un mundo en donde influyen más las especulaciones que los hechos por si solos. Cada declaración puede hacer subir o bajar una acción, en ese plano sería prudente que la CORFUCH lograra emitir una declaración potente en que pudiera atar todos los cabos sueltos. De cierta forma, su silencio sólo ha sido cómplice de a quién debe fiscalizar: Azul Azul S.A.

No solo la CORFUCH como entidad está en entre dicho, sino que Lino Díaz debe dar una explicación a las noticias que vienen desde la organización que él comanda, su nombre a estas alturas, está en la mira de varios.

El golpe que significaría la conversión de la CORFUCH en S.A. sería devastador. Al día de hoy hay un grupo de personas que se arma como puede para mantener vivo el espíritu de libertad que debe seguir para lograr la meta de volver a ser dueños del club, para conseguir una participación real y no ser solamente espectadores. La CORFUCH debe tener otro rol de aquí en más, eso es claro, pero ese no puede ser es el de una sociedad anónima. Eso sería terrible, y apagaría muchos anhelos.

No puedo cerrar esta columna sin rendir un pequeño homenaje a Pablo Pérez, al amor incondicional y admirable a la U, su pareja y por supuesto, su hija. Su legado es tremendo, ha logrado una admiración transversal en todos los estamentos del equipo mágico. Pablo era un hincha de los que soñaba con una Universidad de Chile libre e inclusiva, no solo en el papel, lo manifestó con gestos durante años. Su recuerdo será imborrable.